¿Quién puede deducir qué? | ¿Dónde Facturo?

¿Quién puede deducir qué?

Para las personas morales y físicas, es posible deducir: el costo de lo vendido, gastos netos, inversiones, devoluciones, descuentos o bonificaciones, créditos incobrables, aportaciones para fondos de pensiones, cuotas al IMSS e intereses devengados a cargo en el ejercicio.

En el caso de las personas físicas con actividad empresarial y profesional se incluyen gastos e inversiones, adquisición de mercancías y materias primas, devoluciones, descuentos y bonificaciones, y las llamadas “deducciones personales” (que se realizan una vez al año y aplican también para los asalariados), entre las que figuran:

• Primas de gastos de seguro médico.
• Pagos por honorarios médicos, dentales y hospitalarios. En el caso de cónyuge, hijos o padres, sólo pueden deducirse sus gastos si éstos no han obtenido ingresos mayores a un salario mínimo general en el año.
• Gastos funerarios que no excedan un salario mínimo anual.
• Donativos.
• Intereses reales de préstamos hipotecarios.
• Transporte escolar, si es obligatorio.

Anteriormente tanto personas físicas como morales podían deducir los productos terminados o insumos usados para producir o comercializar los bienes que le generaban un ingreso. Pero por cambios en la ley, las personas morales ahora pueden hacerlo sólo hasta que vendan el producto, es decir, pueden declarar el “costo de lo vendido”.

En caso de inversiones en activo fijo, sólo pueden deducirse en cada ejercicio los montos máximos autorizados por la Ley del ISR, que en la mayoría de los casos no coinciden con el cálculo realizado por los contribuyentes. Por ejemplo, los bienes inmobiliarios sólo se deducen al año en un 5%, el equipo de cómputo hasta un máximo anual del 30% y el equipo de restaurante, el 2o por ciento.

Por lo general, a las personas que son asalariadas su empresa les aplica la retención del ISR. Pero si lo desean pueden optar por hacer su propia declaración para poder beneficiarse de las deducciones personales. “Eso les reduce la base gravable y les puede generar un saldo a favor”, aclara Maubert. En caso de percibir $400,000 anuales o más, hacer su declaración anual se vuelve obligatorio.

Fuente: www.soyentrepeneur.com